Magisterio Books

No. 67 Oralidad. Prácticas socioeducativas e intercambio cultural



Gracias al trabajo de la Revista Internacional Magisterio, tuvimos la oportunidad de invitar a una serie de estudiosos del tema al que se dedica esta edición: Oralidad, prácticas socioeducativas e intercambio cultural. Pero no solo es la oralidad como práctica la que se destaca como un espacio de construcción y de mirada hacia el sentido de las acciones discursivas dentro del aula. La conformación de prácticas socioeducativas y la generación de intercambios de sentido en perspectiva de construcción de cultura, son también ejes de vital importancia dentro de los espacios educativos. De esta manera la escuela no solo es un escenario para la conversación y la promoción de la reivindicación de la palabra hablada, sino también el espacio por excelencia para la creación de tejidos sociales, la ampliación de la mirada crítica y el desarrollo de los intercambios de posibilidades de construcción de sentido y de visión de mundo. Un escenario que por ello mismo requiere de una mirada reflexiva permanente, consciente de sus cambios, de sus transformaciones y posibilidades, pero sobre todo de la amplia responsabilidad que el docente, como guía en el mar de la incertidumbre actual, tiene sobre las arenas de voces que emergen en los contextos actuales y que exigen una educación que no solamente transforme las conciencias de los estudiantes, sino las realidades futuras en una perspectiva humana. El texto de Carlos Guevara “La conversación como superación de las prácticas orales en la sociedad y en la escuela”, se presenta como una mirada que permite comprender el valor de las formas más puras de lo oral en el espacio del aula, en contraposición frente a la denominada “peste del lenguaje”, abriendo un espacio de conciencia crítica hacia los escenarios en los cuales se encuentra el tejido real de la materialización de las redes de sentido que se requieren en una escuela como la actual, cuya misión y papel en la conformación de las transformaciones sociales es absolutamente innegable. Este texto se convierte, de este modo, en un llamado a la reflexión y a la autocrítica. En el caso del artículo “Oralidad y Narración Oral en la escuela… Una articulación necesaria”, Sally Tatiana Romero ofrece un panorama amplio hacia las prácticas propias de la narración oral y su posibilidad de establecer un camino para la reivindicación del papel del narrador en los espacios sociales, en paralelo a los procesos educativos y de construcción de sentido. Con ello, se infiere que al mirar la oralidad en el aula es importante consolidar una nueva región de significación, en la que se recupere la fuerza de lo oral. Pero si la oralidad desde la narración es sumamente necesaria, el texto de Pedro Rivera Prieto “+Media-TIC-o…Ds-aprndr, ntre l scrt y l orl” ofrece una posibilidad de contacto con el desafío contemporáneo de las nuevas oralidades, escrituras y prácticas socioeducativas múltiples, en donde se hace urgente la tarea de desaprender y volver al camino del asombro permanente y la exploración insondable de la imaginación. En consonancia con este desaprender y volver a revivir la palabra, el artículo de Diana María Lozano Prat “Oralidad en la escuela: voces que convergen”, explora con rigurosidad el asunto de lo oral en los escenarios socioeducativos y las posibilidades de intercambio simbólico y de generación de sentido en los espacios propios del lenguaje y la cultura. Se trata de una tarea en la que las prácticas de la conversación y de la creación de escenarios de sentido se convierte en un espacio de vitalidad absoluta de la escuela. Por otra parte, en el texto “Onda Radical, una experiencia radial en el Colegio Miguel de Cervantes Saavedra. La democratización de la palabra en las escuelas del Distrito Capital”, Olga Lucía Gutiérrez y Mónica Patricia Sánchez se ocupan de explorar la comunicación oral mediada tecnológicamente y su materialización mediática en la radio, como escenario de transformación y de posibilidad educativa en una nueva visión de lo oral como espacio de sentido en la esfera de lo tecnológico. En su texto se propone una realización comunicativa como espacio de significación a la luz de la experiencia y de la reflexión sobre la forma en que la radio extiende las fronteras de lo oral y le lleva a otras perspectivas, escenarios y realizaciones. El texto de Eder García Dussan, titulado “Relatos y educación”, que presenta de manera panorámica las relaciones existentes entre el mundo del relato y el espacio de los Derechos Humanos como posibilidad de materialización de la creatividad en el aula, estableciéndose una relación necesaria para la comprensión del papel de las nuevas generaciones en la consolidación de lo humano y del impulso necesario que puede surgir desde los espacios escolares y sus redes de construcción de sentido. Un sentido que es múltiple y que tiene varios caminos, como lo plantea María Teresa Garzón en su texto “La fina oralidad de las matemáticas”, en donde explora la relación entre el saber científico y lógico del campo matemático y las posibilidades de hacerlo concreto y cercano al mundo de los estudiantes desde el uso del lenguaje y la oralidad, convirtiéndose de este modo en un puente de amplia significación y de considerable impacto en un espacio que en ocasiones causa un poco de temor, como es la relación con los números y los problemas matemáticos. Por último, el texto de María Isabel Domínguez: “La escuela y el reto de educar. Algunas notas sobre la experiencia cubana”, se presenta como un espacio de reflexión desde el modelo que se plantea en Cuba, como una referencia de mirada crítica sobre los cambios y posibilidades desde las que se puede contemplar la escuela como espacio de múltiples voces y de retos permanentes. Un llamado desde la experiencia reflexiva para consolidar las posibilidades de cambio y de impacto que se tienen en los lugares y no lugares que caracterizan la compleja topografía de los espacios escolares. Es así como este conjunto de textos se ofrecen como un referente para la discusión y el debate, para revitalizar y problematizar el papel de la escuela en los contextos contemporáneos. Se trata de una mirada hacia los escenarios a tener en cuenta en tiempos como los actuales, en los que los discursos y sus infinitas posibilidades llaman a retomar el valor de la palabra y de la configuración de sentido, pues la significación no es sino el resultado de una combinación de múltiples factores que emergen en el espacio ampliado de la escuela, cuyas fronteras no concluyen en los límites trazados por sus muros, sino que se extienden hacia nuevas regiones, hacia diversas redes de sentido y hacia desafíos cada vez más apremiantes, pero por ello mismo más estimulantes para docentes cuya responsabilidad no es otra que la construcción de las sociedades y culturas humanas del mañana.