Elisa Guerra aborda la creatividad en la primera infancia como una capacidad que se alimenta desde el nacimiento mediante ambientes ricos, juego y experiencias significativas. Cuestiona la idea de que la inteligencia esté fijada exclusivamente por la herencia y destaca la influencia del entorno en el desarrollo. En preescolar, los conceptos no deberían presentarse como símbolos vacíos: el número cuatro, por ejemplo, puede descubrirse en patas, lados, objetos y agrupaciones antes de reconocerse en una grafía. Las actividades lúdicas permiten nombrar, comparar, imaginar y establecer relaciones mientras mantienen la curiosidad. Guerra propone educar niños altamente capaces y, al mismo tiempo, profundamente humanos, con sensibilidad y solidaridad para afrontar problemas colectivos. Desarrollar el potencial creativo no consiste en exigir productos originales, sino en ofrecer tiempo, materiales, preguntas y confianza para que cada niño explore múltiples representaciones del mundo.
Elisa Guerra — conferencista y educadora especializada en primera infancia. Alfredo Ayarza — presentador editorial.