Laura Duschatzky explora cómo enseñar cuando la escuela ya no puede apoyarse en la presencia física habitual. Entre el silencio y la palabra aparece un espacio para detenerse, escuchar y formular preguntas capaces de acompañar al otro. La tecnología ofrece posibilidades, pero no garantiza presencia: trasladar la escuela completa a una pantalla puede intensificar comparaciones, impotencia y exposición familiar. Estar presente significa reconocer la fragilidad, hacer una llamada, ofrecer un gesto o proponer una experiencia que permita convertir el encierro en potencia creadora mediante libros, música y arte. Duschatzky también subraya la necesidad de conversar con las familias sin desconocer sus cargas laborales y económicas. La experiencia vivida durante la pandemia solo se convierte en aprendizaje cuando docentes y comunidades encuentran palabras propias para elaborarla, en lugar de responder con una acumulación de actividades.
Laura Duschatzky — conferencista, educadora y autora. Alfredo Ayarza — presentador y moderador editorial.