Jesús Osma sitúa la incertidumbre como un desafío organizacional que obliga a revisar la manera en que escuelas y familias gestionan sus emociones y relaciones. La experiencia de permanecer durante semanas en casa devolvió visibilidad al cuidado, la convivencia y el tiempo compartido con niñas y niños. Esos aprendizajes no deberían quedar fuera de la gestión escolar cuando se retoman las rutinas. Osma propone diseñar espacios para hablar de lo relacional y reconocer que las emociones pertenecen a toda la organización, no únicamente a los estudiantes. Entre las estrategias menciona el «parqueo emocional»: una pausa al llegar para identificar lo que cada persona trae antes de entrar en la actividad académica. Gestionar la incertidumbre empieza por crear condiciones colectivas de escucha, apoyo y cuidado.
Jesús Osma — conferencista; aborda la gestión emocional y relacional de las comunidades educativas en contextos de incertidumbre.