Francisco Cajiao propone entender la cuarentena como un viaje que alteró de forma inmediata las reglas conocidas de la escuela. Sin años de preparación, docentes y directivos tuvieron que diseñar guías, recuperar contactos y reorganizar la relación con sus estudiantes. En ese contexto, el liderazgo pedagógico no se mide por reproducir horarios ni aumentar tareas, sino por proteger el bienestar, reducir angustias y usar el juicio profesional para decidir qué necesita cada comunidad. Cajiao recuerda que el maestro acompaña trayectorias largas: debe descubrir talentos, cultivar la curiosidad y ofrecer seguridad, no limitarse a controlar entregas. También advierte sobre la exposición excesiva a pantallas y la presión que reciben familias y niños. La crisis devuelve a rectores y profesores la pregunta central por el sentido humano de su profesión.
Francisco Cajiao Restrepo — conferencista, filósofo y analista de políticas educativas. Alfredo Ayarza — presentador y moderador editorial.