Pablo Romero Ibáñez completa su propuesta de desempeños educativos con el saber hacer, ser y sentir. El saber hacer transforma conocimientos en acciones y productos; el saber ser orienta esas capacidades mediante valores y convivencia; el saber sentir permite reconocer y expresar emociones para cuidar la salud mental. La creatividad no es un don reservado a artistas o inventores: surge de la imaginación, la experimentación y un contexto que permite modificar, rectificar y probar alternativas. Por eso la innovación debe aparecer en las planeaciones, guías, talleres y metodologías de todas las áreas. Romero vincula la inteligencia emocional con la posibilidad de exteriorizar sufrimiento, impotencia, enojo y alegría sin quedar atrapado en ellos. Humanizar la educación exige integrar competencia práctica, criterio ético, creatividad cotidiana y una vida emocional que pueda ser comprendida y acompañada.
Pablo Romero Ibáñez — conferencista y formador docente. Presentador editorial — introduce y modera; nombre no confirmado.