Pablo Romero parte de una escena reconocible: estudiantes que preguntan cuál será el reto, la historia o la sorpresa de la clase, frente a otros cursos donde la desatención termina convertida en indisciplina. Su respuesta no es un catálogo de castigos, sino una arquitectura de la clase. Propone reservar la mayor parte del tiempo para que los estudiantes actúen, conversen y resuelvan; usar la evaluación para seguir aprendiendo y enseñar métodos explícitos para leer, pensar, argumentar y trabajar. La convivencia se aborda después como aprendizaje deliberado: escuchar también con el cuerpo, disentir sin agredir, justificar las propias acciones, establecer normas y reconocer diferencias culturales que suelen juzgarse apresuradamente. El webinar vincula así motivación, didáctica y educación socioemocional. Su tesis práctica es que un aula en paz no aparece por pedir silencio, sino cuando la propuesta pedagógica ofrece participación real y cuando las formas de comunicarse se enseñan con la misma intención que cualquier contenido.
Pablo Romero Ibáñez — conferencista, pedagogo y formador docente