Magisterio Books

No. 14. Enseñanza para la comprensión. Cerrando la brecha entre la teoría y la acción



Al trabajar este concepto con educadores de diversos países de América Latina, hemos visto la necesidad de enmarcar la comprensión dentro de un ámbito aun mas global: el ámbito de la autonomía. Entenderemos por autonomía la capacidad del individuo para gobernarse a si mismo, teniendo en cuenta el punto de vista de quienes lo rodean (Piaget). Existen tres campos de acción en los cuales la institución educativa debe centrar sus esfuerzos: lo intelectual, lo moral y lo social.Estos campos tiene algo en común y es que para desarrollar su autonomía se requiere un alto nivel de pensamiento que nos permita entender diversos puntos de vista, salir de nosotros mismos y poder actuar en pro del bien común. Es pensado en esto, que el marco de la enseñanza para la comprensión nos ha llevado a una reflexión continua, facilitándonos la organización curricular, llevándonos al análisis de las estructuras de poder existentes en la institución, propiciando el ambiente para tomar decisiones sobre lo que vale la pena enseñar enseñar y la necesidad que tenemos de trabajar en equipo. Existen tres preguntas esenciales a las que el marco de la EpC nos invita. Preguntas que todo docente debe hacerse, no cada 20 años, sino siempre antes de comenzar un año escolar y de planear cada una de las unidades didácticas. ¿Que queremos que nuestros estudiantes realmente comprendan? y ¿porque? ¿Como podemos involucrar a nuestros estudiantes en la construcción de estas comprensiones? ¿Como sabremos, nosotros y ellos, que sus comprensiones se desarrollan? En el trabajo que hemos adelantado con maestros y maestras en algunos países de Latinoamérica y España hemos visto como estas ideas han ido echando raíces. Al principio, se tiende a equiparar lo que se ha venido haciendo con lo que el marco propone. Tiende a convertirse en algo instrumental, donde solo se cambian nombres, pero lo esencial continua siendo la misma: propiciar solo la transmisión de conocimientos y no el desarrollo de comprensiones que logren transformar realidades. A medida que el docente, administrador o investigador reflexiona sobre su practica a la luz del marco de la EpC, empieza a ser visible su pensamiento. Este se evidencia a través de las decisiones que toma sobre lo que enseña, los desempeños en que involucra a los estudiantes, las formas como les ofrece retroalimentación a los procesos de aprendizaje, las relaciones de trabajo que surgen entre colegas y las relaciones con el estudiante y el objeto de estudio. En este numero de la Revista Internacional Magisterio se presentara una introducción al marco de la enseñanza para la comprensión y experiencias de docentes e investigadores donde reflexionan sobre cómo el marco de la EpC ha iluminado su práctica. Vale la pena anotar que el marco de la EpC surge de la investigación realizada por miembros del Proyecto Cero de la Escuela de Graduados de la Universidad de Harvard, quienes se enfocaron de las experiencias exitosas de maestros y a partir de ellas consolidaron cuatro elementos comunes, que hoy conocemos como el marco de la EpC. Lo interesante de este marco es que no pretende copiar modelos si no que nos invita a pensar en nuestros propios contextos, en nuestras propias necesidades y que, de manera autónoma, ante los problemas, encontremos soluciones y no culpables. Queremos finalizar mencionando que el marco no es la respuesta a un problema en particular, más bien nos ayuda a enmarcar los problemas de nuestra práctica de tal manera que podamos invertir las respuestas. No es una metodología, una receta para escribir versiones finales de currículo, es un marco que nos ayuda a guiar la reflexión continua de nuestro quehacer para alcanzar cada vez más una verdadera enseñanza para la comprensión.