Magisterio Books

No. 21. Filosofía para niños, niñas y jóvenes



El “Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI” ha demostrado ante el mundo, con enorme acierto, que “la educación encierra un tesoro”. Esto ya muy bien lo conocían –y lo aplicaban– nuestros antepasados, los indios yámanas, habitantes de algunas de las islas del sur de América que educaban a sus niños y a sus jóvenes en el grupo familiar, mediante la explicación del por qué de las cosas y a través de consejos sobre la vida y sobre el respeto hacia las personas. En otras palabras, practicaban la comunicación casi como un arte, tejiendo sus palabras y sus frases –de padres a hijos– con las descripciones, los conceptos, las causas, las consecuencias, la crítica, el comentario y los razonamientos. La educación que los padres o parientes Yámanas ejercían sobre los niños, no era otra cosa que la natural elocuencia de estos “canoeros del sur” (como los ha llamado el antropólogo Miguel Ángel Palermo), al reflexionar en voz alta sobre la existencia humana y sentar las bases del futuro de su población a partir de su pensamiento y su tradición, así como también del análisis de las situaciones de la vida cotidiana, del trabajo, de las relaciones personales y de la propia experiencia. ¿Este retablo cultural del diario transcurrir de un pueblo indígena representa, acaso, una de las formas más genuinas de filosofar? Tratándose de filosofía, el poeta colombiano López Rache ha retratado en uno de sus versos cómo “los niños adivinan la suerte oculta en el paraíso”. Y, agregamos nosotros, que una vez producida esta “adivinanza”, se diluye la certeza y se retoman los procesos de indagación, para ir encontrando, poco a poco, las verdades que, finalmente, nunca son “tan” absolutas. Por ello, los estudiantes –niños y jóvenes– no sólo descubren la suerte que les depara un paraíso cuyas puertas, muchas veces, se abren de par en par ante sus ojos; sino que, además, auscultan en los horrores del infierno que, infortunadamente, no pocos ya padecen. En este ir y venir, la filosofía les ayuda a descubrir sus habilidades para el diálogo, a construir escenarios propicios a la reflexión, a formar conceptos, a medirle el pulso a su sensibilidad, en fin, a entender el mundo… ¡Tal como lo hicieran, en otros tiempos, los indígenas americanos Yámanas! Esta nueva edición de la Revista Internacional Magisterio recoge interesantes propuestas de investigadores y expertos en el tema, que presentan a los directivos de la educación y a los profesores de todas las áreas académicas, planteamientos novedosos en el campo de la filosofía para niños, niñas y jóvenes: la escuela y el aula como comunidades de indagación; la diversidad de interpretaciones sobre las cosas y los hechos, y la pluralidad de razones para su ocurrencia; la formación, desde la infancia, de individuos reflexivos, razonables y considerados; el desarrollo de los “valores lógicos” (la consistencia, la consecuencia lógica y la coherencia); la educación moral en perspectiva filosófica. De otra parte, tanto las entrevistas como los artículos que describen procesos implementados en instituciones educativas, justifican con suficiencia de argumentos la importancia de la filosofía para niños, muestran diversas alternativas de trabajo en este campo y explican sus aportes a la pedagogía de hoy, resaltando aspectos específicos acerca de la educación de las emociones y de la expresión de ideas filosóficas por medio de la poesía y de la novela. Se trata de una variada gama de ideas y de opciones que la Revista Internacional Magisterio ofrece a sus lectores, con el ánimo de contribuir en la promoción de actitudes de cooperación y solidaridad entre las personas, y para mostrar que sí es posible, a través de la filosofía para niños, niñas y jóvenes y desde las distintas ramas del saber, lograr en la vida diaria de las instituciones los objetivos universales que le dan un profundo sentido a la educación, como lo son la búsqueda del conocimiento de sí mismo, “el pensamiento sobre lo que debemos ser”, la comprensión de los fenómenos, el ejercicio de la deliberación, la toma de decisiones, la valoración de las consecuencias, entre otros.