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No. 32: Calidad en educación



La calidad educativa es un propósito de la comunidad nacional e internacional. En el contexto global el problema de la calidad de la educación es una de las preocupaciones centrales de los países modernos y de los diferentes organismos internacionales relacionados con la cultura. En Colombia, la calidad posee una categoría constitucional al estar consignada en la Carta Magna como un componente del derecho fundamental de la educación. 

Pero ¿qué es la calidad? La calidad es una característica intrínseca de todo aquello que se hace bien. Es el grado de satisfacción de los requerimientos, necesidades y expectativas de las personas con los productos o servicios que se les ofrecen. En el campo educativo, la calidad se refiere al grado de acercamiento a los fines los prescritos en la Ley General. La calidad es una característica distintiva del proceso educativo a través del cual el niño y el joven se forman según sus intereses y necesidades sobre la base del reconocimiento de sus derechos. 
La mejor manera de concebir la calidad educativa es verla reflejada en niños y jóvenes formados íntegra e integralmente. En el desarrollo apropiado de sus diferentes dimensiones, especialmente la biológica, social e intelectual. Una educación es de calidad si forma niños y jóvenes con buenos niveles de competencias básicas como la física, afectiva, cognitiva, comunicativa, ética y estética. Una educación es de calidad en la medida en que desarrolla las potencialidades de los niños y los jóvenes comprometiéndolos con su proyecto de vida y con un proyecto de desarrollo social armónico. 
Dado que la calidad es una propiedad emergente, se configura como una resultante social, producto de factores o condiciones propicias. De manera general, se pueden definir dos grandes factores: los asociados al estudiante y los asociados al ambiente. Entre los factores asociados al estudiante, como sujeto que aprende, se encuentran sus condiciones fisiológicas, el grado de satisfacción de sus necesidades básicas y los niveles de motivación. Entre los factores asociados al ambiente están la familia, la institución educativa y el contexto social. Todos ellos constituyen ambientes de aprendizaje y desarrollo. 
La calidad educativa, requiere, en primer lugar, un ambiente familiar propicio, en donde el niño y el joven se nutran del afecto, del respeto, de la protección, gocen de buena salud y alimentación adecuada. La institución educativa por su parte, es la encargada de continuar el proceso de socialización: formar al niño y al joven como personas responsables, dotados de las competencias básicas para asumir su proyecto de vida y contribuir a una sociedad mejor. Por ello, el colegio se configura como un ambiente de aprendizaje propicio: espacios adecuados, dotados de mobiliario, libros, equipos, dispositivos y materiales didácticos para facilitar el aprendizaje. Pero el ambiente no se agota con lo físico y lo tecnológico; requiere lo humano, como elemento esencial. El ambiente institucional se constituye a partir de las relaciones de armonía y de cooperación entre los miembros de su comunidad. La institución educativa configurada como ambiente de aprendizaje está lista para cumplir su labor educadora. Esta labor la lleva a cabo a través de su proyecto educativo orientado al cumplimiento de los fines previstos en la Ley. Pero, el ambiente, es apenas el escenario; una educación de calidad presupone un currículo pertinente, centrado en los procesos de aprendizaje, integrador de lo más avanzado del conocimiento y orientado a la transformación de la cultura. La calidad requiere, además, un contexto social propicio, necesita de la ciudad como gran ambiente de aprendizaje. Por ello se hace necesario que los niños y jóvenes compartan con sus padres y maestros en las bibliotecas, los museos, los teatros, los parques... Necesitan conocer la industria, el comercio, el transporte y en general el sistema productivo de la ciudad. La calidad educativa compromete a varios actores. El derecho que tienen niños, jóvenes y adultos a gozar de una educación de calidad es una obligación de los diferentes actores de la sociedad. Es una responsabilidad primaria de los padres y madres de familia; porque son ellos a quienes corresponde garantizar a sus hijos la satisfacción de sus necesidades básicas y escoger la institución educativa acorde con sus intereses y necesidades. Dentro de la institución educativa son los maestros y maestras junto con los directivos docentes y demás trabajadores, los forjadores de calidad. La educación de calidad requiere maestros cualificados y comprometidos con la educación. Maestros que conozcan y respeten a sus estudiantes, que interactúen de manera permanente utilizando diversidad de ambientes, recursos y estrategias pedagógicas. Maestros diseñadores de currículos modernos, integrados, que incorporen lo más avanzado del conocimiento; que integren a sus estudiantes en una comunidad ligada por lazos de afecto y cooperación. 
La calidad educativa requiere de directivos docentes que sean gestores de desarrollo, que promueven la unidad, la integración y la democracia institucional. 
Mejorar la calidad requiere un sistema de evaluación y acreditación de la educación. La evaluación es una estrategia de mejoramiento. La educación, en su conjunto, mejora en la medida en que se reconozcan y fortalezcan los logros, e identifiquen y superen las debilidades. Un sistema de evaluación de la educación tiene en cuenta todo el aparato educativo, especialmente la institución educativa, en donde es preciso evaluar los actores, los procesos, los resultados y los recursos. 
Por ser la calidad educativa un asunto estratégico de la sociedad, la Revista Internacional Magisterio, en esta edición, entrega a todos sus lectores, un amplio abanico de ideas, para contribuir con ellas a una mejor comprensión y disposición de voluntades para continuar el camino hacia la excelencia.