Magisterio Books

No. 47: Ecología humana



"Encontrarse con la verdad, enamorarse de ella, es lo más propiodel ser humano".
(Ayudar a crecer. Polo, 2006).

 

Las memorias del III Congreso Internacional de Pedagogía e Infancia que se consignan en este número de la Revista Internacional Magisterio buscan, precisamente, que nos enamoremos de la Ecología Humana y sea ella el camino para innovar en las instituciones educativas y organizaciones en las cuales ejercemos nuestra profesión.

Para todos nosotros, habitantes de esta aldea global en que se ha convertido el mundo hoy, no es sorprendente, al ubicarnos en cualquiera de sus esquinas en la Plaza Mayor de cualquier ciudad, pueblo, aldea, observar que en todas se habla de la importancia de cuidar la naturaleza, del cuidado del agua, de reciclar correctamente, de desechar de manera segura, de nutrición, de producción agrícola orgánica; es decir, de una infi nidad de temas que buscan que todo sea verde y natural; que seamos seres ecológicos. Pero ¿cómo ser, realmente, personas preocupadas por la ecología no sólo la relacionada con el medio ambiente sino con la naturaleza propia de la persona humana? ¿Qué tenemos que hacer los educadores por excelencia, los padres o cuidadores primarios, y los que hemos elegido este camino de la docencia como desarrollo profesional, los profesores de los diferentes niveles del sistema educativo, para que Colombia y el mundo tengan ciudadanos que conozcan su naturaleza y cuiden de su vida en relación con el otro y con la naturaleza misma? Este número de La Revista Internacional Magisterio, está dedicado a reflexionar sobre la persona humana, su naturaleza, la importancia de saber quién es, cuál es su identidad y explorar su capacidad creativa para que el otro sea cada vez mejor y más feliz en armonía con los semejantes y con lo que le rodea.

Es necesario que exploremos de manera interdisciplinaria las relaciones que los seres humanos establecemos con los ambientes biofísicos, ya sean naturales o creados por nosotros, al igual que con los sistemas culturales y sociales; es decir, los contextos en los que las interrelaciones humanas se realizan.

Cerremos por un momento los ojos e imaginemos el planeta sin un ser humano: montañas, valles y llanuras exuberantes, de una belleza sin igual dada la diversidad de su  flor y fauna; mares y ríos puros y cristalinos con variedad de peces y aves marinas. Un mundo bello, ¿para quién? Naturalmente, para el hombre. Simultáneamente, dada la capacidad creadora de la persona humana, emergen cada día innovaciones que los que ya tenemos más de unas cuantas décadas no imaginábamos que llegarían: las redes sociales virtuales, las comunicaciones vía Internet, los libros electrónicos, las transacciones económicas por la red, las ecografías tridimensionales, la televisión tridimensional, entre otras grandes invenciones del ser humano producto de su interés innato de aprender desde el principio de la vida, de su capacidad de crear y recrear.

En este número encontraremos algunas experiencias de vida que son ejemplo de ecología humana en relación con la naturaleza. Invitamos a todos los lectores a enamorarse de la verdad; les recomendamos enseñar que existen verdades necesarias que son independientes del educando y del educador y les reiteramos la necesidad de aprender de los niños y las niñas poseedores de la ecología más limpia en el nivel superior de lo humano. No seamos un ex-niño jamás. ¡aprendamos de ellos siempre! ¡Mantengámonos abiertos al futuro! Construyamos nuestro propio proyecto de realización personal en relación con el otro y con la naturaleza.